martes, 15 de septiembre de 2015

RUMÍ, POETA PERSA.


RUMÍ, POETA PERSA.
1207 – 1273

 


 
Yalal ad-Din Muhammad Baljí en persa, Celaleddin Mehmet Rumi en turco, o جلال الدين محمد رومي Yalal ad-Din Muhammad Rumí en árabe, también conocido como “Mawlana” », «Mavlana» o «Mevlânâ», que significa «Nuestro señor» en árabe (con sus adaptaciones fonéticas al persa y turco, respectivamente) fue un célebre poeta místico musulmán persa y erudito religioso que nació el 30 de septiembre de 1207 en Balj, en la actual Afganistán —aunque en aquella época pertenecía a la provincia del Gran Jorasán de Persia— y murió en Konya —en aquella época parte del Sultanato de Rüm, de la dinastía de los turcos selyúcidas—, un 17 de diciembre de 1273, razón por la cual se conmemora cada año el fallecimiento de este ilustre pensador y místico sufí del Islam en dicha ciudad de la Anatolia turca. También es conocido como Rumí, que significa «originario de la Anatolia romana» ya que la Anatolia era denominada por los turcos selyúcidas como la «tierra de Rum (los romanos)», en referencia al Imperio Romano de Oriente más conocido como Imperio bizantino.

La importancia de Rumí trasciende lo puramente nacional y étnico. A través de los siglos ha tenido una significativa influencia en la literatura persa, urdú y turca. Sus poemas son diariamente leídos en los países de habla persa como Irán, Afganistán y Tayikistán y han sido ampliamente traducidos a varios idiomas alrededor del mundo.

Luego de su muerte, sus seguidores fundaron la orden sufí Mevleví, mejor conocidos como los "Derviches Giróvagos", ya que realizan una meditación en movimiento llamada "semá" donde hombres (y actualmente, mujeres) giran sobre si mismos acompañados por flautas y tambores.

 

Dondequiera que estés,
sea cual sea tu condición y hagas lo que hagas,
sé siempre un buen amante.
 
El movimiento de las olas,
día y noche, viene del mar,
tú ves las olas, pero, ¡qué extraño!
no ves el mar.
 
Cada momento se precipita hacia nosotros
desde todas partes
la convocatoria del Amor.
¿Quieres venir con nosotros?
No es momento para quedarse en casa,
sino para salir y entregarse al jardín...
 
Ven,
Te diré en secreto
Adónde lleva esta danza.
 
Mira como las partículas del aire
Y los granos de arena del desierto
Giran sin norte.
Cada átomo
Feliz o miserable,
Gira enamorado
En torno del sol.
 
Una persona no está enamorada
si el amor no ilumina su Alma.
No es un amante
si no gira como las estrellas alrededor de la luna.
 
Excepto el amor intenso,
excepto el amor,
no tengo otro trabajo;
Salvo el amor tierno, salvo el amor tierno,
no siembro otra semilla.
 
Todo he paladeado.
Nada hallé mejor que Tú.
Cuando me zambullí en el mar,
no hallé perla como Tú.
Abrí todos los toneles,
he paladeado de mil vasijas,
Mas ninguno excepto aquel rebelde vino tuyo
tocó mis labios e inspiró mi corazón.
Esas palabras tiernas
que nos decimos uno al otro
están guardadas en el corazón
secreto del paraíso.
Un día como la lluvia,
ellas caerán y mojarán todo
y su misterio crecerá verde sobre el mundo.
 
Cuando estoy contigo,
estamos despiertos toda la noche
Cuando no estás, no puedo dormir
¡Que Dios bendiga estas dos insomnias !
y la diferencia entre ellas.
 
Solía ser tímido.
Tú me hiciste cantar.
 
Solía rechazar cosas en la mesa.
Ahora grito por más vino.
 
En solemne dignidad, solía sentarme
sobre mi tapete a rezar.
Ahora los niños corren a mi lado
y me hacen muecas.
 
El camino del amor
no es un argumento sutil.
 
Su puerta
es la devastación.
 
Los pájaros dibujan grandes círculos
en el cielo con su libertad.
¿Cómo lo aprendieron?
 
Ellos caen, y mientras caen
les dan alas.
 
La Belleza del corazón
es la belleza duradera:
sus labios brindan
el agua de vida para beber.
Verdadera es el agua,
quien la vierte,
y quien la bebe.

 
Los tres se vuelven uno
cuando tu talismán está hecho añicos.
Esa unidad no la puedes conocer
por medio de la razón.
 
¿Quién hace estos cambios?
Disparo una flecha a la derecha
Cae a la izquierda.
Cabalgo tras de un venado y me encuentro
perseguido por un cerdo.
Conspiro para conseguir lo que quiero
Y termino en la cárcel.
Cavo fosas para atrapar a otros
y me caigo en ellas.
Debo sospechar
de lo que quiero.
 
Noche y día el Mar tiene espuma.
Ves la superficie espumosa, pero no el Mar.
¡Qué increíble!
Estamos chocando unos con otros como barcos:
nuestros ojos están a oscuras,
aunque el agua esté clara.
Dormidos en el bote del cuerpo, flotamos
ajenos al Agua del agua.
El agua tiene un Agua que la conduce;
el espíritu tiene un Espíritu que lo llama.
 
Deja tus preocupaciones
y ten un corazón completamente limpio,
como la superficie de un espejo
que no contiene imágenes.
Si quieres un espejo claro,
contémplate
y mira la verdad sin vergüenza,
reflejada por el espejo.
 
Si es posible el metal pulir,
hasta que parezca un espejo,
¿Cuánto es posible pulir,
del corazón el espejo?
Difieren solo en un punto
el corazón y el espejo,
el corazón secretos oculta
ninguno guarda el espejo.
 
 
 
 
La muerte pone fin a la angustia de la vida.
Y, sin embargo, la vida tiembla ante la muerte...
Así tiembla un corazón ante el amor,
como si sintiera la amenaza de su fin.
Porque allí donde despierta el amor,
muere el Yo, el oscuro déspota.
 
A través de la eternidad
La Belleza descubre Su forma exquisita
En la soledad de la nada;
coloca un espejo ante Su Rostro
y contempla Su propia belleza.
Él es el conocedor y lo conocido,
el observador y lo observado;
ningún ojo excepto el Suyo
ha observado este Universo.
 
Cada cualidad Suya encuentra una expresión:
la Eternidad se vuelve el verde campo de Tiempo y Espacio;
Amor, el jardín que da la vida,
el jardín de este mundo.
Toda rama, hoja y fruto
revela un aspecto de su perfección:
los cipreses insinúan Su majestad,
las rosas dan nuevas de Su belleza.
 
Siempre que la Belleza mira,
el Amor también está allí;
siempre que la belleza
muestre una mejilla sonrosada
el Amor enciende su fuego con esa llama.
Cuando la belleza mora
en los oscuros vallecitos de la noche
el Amor viene y encuentra un corazón
enredado en los cabellos.
La Belleza y el Amor son cuerpo y alma.
La Belleza es la mina, el Amor, el diamante.
Juntos han estado
desde el principio de los tiempos,
lado a lado, paso a paso.
 
No vayas a ningún lado sin mí.
No dejes que nada suceda
en el cielo aparte de mí,
o sobre la tierra,
en este mundo o en aquel otro,
sin mi ser en su suceso.
Visión, no veas nada que yo no vea.
Lengua, no digas nada.
La manera en que la noche
se conoce con la luna,
sé eso conmigo.
Sé la rosa
más cercana a la espina que soy.
Quiero sentirme en ti
cuando pruebes la comida,
en el arco de tu mazo cuando trabajes,
cuando visites amigos, cuando tú solo
subas al techo por la noche.
Nada hay peor
que caminar por la calle sin ti.
No sé a dónde voy.
Tú eres el camino, y el conocedor de caminos,
más que mapas, más que amor.
 
Un momento de felicidad,
tú y yo sentados en la varanda,
aparentemente dos, pero uno en alma, tú y yo.
sentimos el Agua de Vida que fluye aquí,
tú y yo, con la belleza del jardín
y el canto de las aves.
Las estrellas nos mirarán,
y les mostraremos
lo que es ser una fina luna creciente.
Tú y yo fuera de nosotros mismos, estaremos juntos,
indiferentes a conjeturas inútiles, tú y yo.
Los papagayos del paraíso harán el azúcar crujir
mientras reímos juntos tú yo.
de una forma en este mundo,
y de otra en una dulce tierra sin tiempo.
 

Esta selección es una recopilación de varios versos enlazados de forma dispersa y sin ningún orden preestablecido. Tomados de distintas fuentes, las traducciones fueron realizadas por Camille y Kabir Helminski, Patzia Gally, Itala Terrones, Ali Bahman y muchos otros más que han dedicado su tiempo y esfuerzo para compartir este trabajo.

Más información sobre el poeta Rumí en:

 
 
 
 

A través de la eternidad
La Belleza descubre Su forma exquisita
En la soledad de la nada;
coloca un espejo ante Su Rostro
y contempla Su propia belleza.
Él es el conocedor y lo conocido,
el observador y lo observado;
ningún ojo excepto el Suyo
ha observado este Universo.

Cada cualidad Suya encuentra una expresión:
la Eternidad se vuelve el verde campo de Tiempo y Espacio;
Amor, el jardín que da la vida, el jardín de este mundo.
Toda rama, hoja y fruto
revela un aspecto de su perfección:
los cipreses insinúan Su majestad,
las rosas dan nuevas de Su belleza.

Siempre que la Belleza mira,
el Amor también está allí;
siempre que la belleza muestre una mejilla sonrosada
el Amor enciende su fuego con esa llama.
Cuando la belleza mora en los oscuros vallecitos de la noche
el Amor viene y encuentra un corazón
enredado en los cabellos.
La Belleza y el Amor son cuerpo y alma.
La Belleza es la mina, el Amor, el diamante.

Juntos han estado
desde el principio de los tiempos,
lado a lado, paso a paso.
Deja tus preocupaciones
y ten un corazón completamente limpio,
como la superficie de un espejo
que no contiene imágenes.
Si quieres un espejo claro,
contémplate
y mira la verdad sin vergüenza,
reflejada por el espejo.
Si se puede pulir metal
hasta asemejarlo a un espejo,
¿qué pulido podría necesitar
el espejo del corazón?
entre el espejo y el corazón
ésta es la única diferencia:
el corazón oculta secretos,
pero el espejo no.
 
La Pasión hace nueva a la vieja medicina:
la Pasión corta la rama del cansancio.
La Pasión es el elixir que renueva:
¿cómo puede haber cansancio
cuando está presente la pasión?
oh, no suspires con pesadez por la fatiga:
¡busca la Pasión, búscala, búscala!
 
 
La Belleza del corazón
es la belleza duradera:
sus labios brindan
el agua de vida para beber.
Verdadera es el agua,
quien la vierte,
y quien la bebe.
Los tres se vuelven uno
cuando tu talismán está hecho añicos.
Esa unidad no la puedes conocer
por medio de la razón.
 
Anoche, me dejaste y dormiste
tu propio sueño profundo. Esta noche
te das vueltas y vueltas. Digo,
"Tú y yo estaremos juntos hasta
que se desintegre el universo".
Murmuras cosas que pensabas
cuando estabas ebrio.
 
Toda una vida sin Amor no cuenta
el Amor es el Agua de Vida
¡bébela con el alma y el corazón!

Quiero cantar como cantan los pájaros,
sin preocuparse por quién los oye ni por lo que piensan…
Ayer era inteligente, así que quise cambiar el mundo.
Hoy soy sabio, así que estoy cambiándome a mí mismo…
En el momento en que oí mi primera historia de amor,
empecé a buscarte…
Mira más allá de tus pensamientos,
para que puedas beber el néctar puro de este momento…
Cuando sientes una alegría serena,
es cuando estás cerca de la verdad…
La inspiración que buscas ya existe dentro de ti.
Calla y escucha…
Vemos bailar un polvo de luz,
pero nadie sabe cuál es la música que está oyendo…
Viajar atrae el poder y el amor de nuevo a nuestras vidas…
Piensas que eres el problema, pero eres la cura.
Piensas que eres la cerradura en la puerta,
pero eres la llave que la abre…
No te sientas solo, el universo entero está dentro de ti…
Cuando estás en todas partes, no estás en ninguna.
Cuando estás en alguna parte, estás en todas…
No te quedes satisfecho con las historias que te cuentan.
Descubre tu propio mito…
Profeso la religión llamada amor.
El amor es mi religión y mi fe.
Mi madre es el amor. Mi padre es el amor.
Mi profeta es el amor…
Entre el espejo y el corazón existe una sola diferencia:
el corazón oculta secretos, mas el espejo no.
Si podemos pulir el metal hasta convertirlo en un espejo,
¿cuan pulido necesita estar el espejo de nuestro corazón?
Si quieres un espejo claro, contémplate
y mira sin vergüenza la verdad reflejada.
 
El Amor es insensato, no razona.
La Razón busca un beneficio.
El Amor se te declara,
consumiéndose, inmutado.

Sin embargo, en medio del sufrimiento,
el Amor avanza como una rueda de molino,
sencilla y de dura superficie.

Habiendo muerto de interés personal,
lo arriesga todo y pide nada.
El Amor pierde apostando cada regalo
otorgado por Dios.

Sin causa, Dios nos dio el Ser;
sin causa, devuélvelo otra vez.
 
En el Arco de Tu Mazo
No vayas a ningún lado sin mí.
No dejes que nada suceda en el cielo aparte de mí,
o sobre la tierra, en este mundo o en aquel otro,
sin mi ser en su suceso.
Visión, no veas nada que yo no vea.
Lengua, no digas nada.
La manera en que la noche se conoce con la luna,
sé eso conmigo. Sé la rosa
más cercana a la espina que soy .
Quiero sentirme en ti cuando pruebes la comida,
en el arco de tu mazo cuando trabajes,
cuando visites amigos, cuando tú solo
subas al techo por la noche.
Nada hay peor que caminar por la calle
sin ti. No sé a dónde voy.
Tú eres el camino, y el conocedor de caminos,
más que mapas, más que amor.
 
Soy escultor, moldeo la forma.
A cada momento doy forma a un ídolo.
Pero entonces, frente a ti, las fundo.
Puedo despertar mil formas
y llenarlas de espíritu,
pero cuando miro en tu rostro,
quiero echarlas al fuego.
Mi alma se vierte en la tuya y se mezcla.
Porque mi alma ha absorbido tu fragancia,
es preciado para mí.
Cada gota de sangre que derramo
le informa a la tierra
que me vuelvo uno con mi Ser Amado
cuando tomo parte en el Amor.
En esta casa de agua y barro,
mi corazón ha caído en ruinas.
Entra en esta casa, mi Amor, o déjame partir.
 
 
 
 
 
 
 
¿Quién llama a mi puerta?
Preguntó, " ¿Quién llama a mi puerta?"
Respondí, "Tu humilde servidor".
Preguntó, "¿Qué asunto te trae por aquí?"
Respondí, "Vine a saludarte, oh Señor".
Preguntó, "¿Cuánto más viajarás?"
Respondí, "Hasta que me detengas".
Preguntó, "¿Hasta cuándo hervirás en el fuego?"
Respondí, " Hasta que puro quede".
"Este es mi juramento de amor.
Por amor,
renuncié a fortuna y posición".
Dijo,"Has defendido tu caso
Pero no tienes testigos".
Respondí, "Mis lágrimas son mis testigos;
la palidez de mis rostro es la prueba".'
Dijo, "Tu testigo no tiene credibilidad;
tus ojos están demasiado húmedos para ver".
Respondí, "Por el esplendor de tu justicia
mis ojos están limpios y libres de culpa".
Preguntó, "¿Qué buscas?"
Respondí, "Tenerte como mi constante amigo".
Preguntó, "¿Qué quieres de mí?"
respondí, "Tu abundante gracia".
Preguntó, "¿Quién fue tu acompañante en el viaje?"
Respondí, "El pensar en ti Oh, Rey".
Preguntó, "¿Qué te ha llamado aquí?"
Respondí, "La fragancia de tu vino".
Preguntó, "¿Qué te da la mayor satisfacción?"
Respondí, "La compañía del Emperador".
Preguntó, "¿Qué encuentras aquí?"
Respondí, "Cien milagros".
Preguntó, "¿Por qué está el palacio desierto?"
Respondí, "Todos temen al ladrón".
Preguntó, "¿Quién es el ladrón?"
Respondí, "El que me impide estar contigo".
Preguntó, "¿Dónde se puede estar a salvo?"
Respondí, "En el servicio y la renuncia".
Preguntó, "¿A qué hay que renunciar?"
Respondí, "A la esperanza de la salvación".
Preguntó, "¿Dónde hay calamidad?"
Respondí, "En la presencia de tu amor".
Preguntó, "¿Cómo te beneficias de esta vida?"
Respondí, "Manteniéndome verdadero conmigo mismo".
Ahora hay que guardar silencio.
Si te contara sobre Su verdadera esencia
¡saldrías volando de ti mismo para siempre,
y no habría puerta ni techo que te pudiese frenar!

martes, 18 de agosto de 2015

NOTAS EN TORNO A LA POESÍA JOVEN DE VALPARAÍSO

EL MAPA NO ES EL TERRITORIO:
NOTAS EN TORNO A LA POESÍA JOVEN DE VALPARAÍSO

Ismael Gavilán Valparaíso, Chile, Septiembre 2004
 
 

Dar cuenta de la poesía escrita en Valparaíso pareciera ser fácil: por un lado, Valparaíso es una palabra que de una u otra forma, evoca una atmósfera de disolución sensorial, espontaneidad deslumbradora y asombro permanente para quien descubre sus calles y cerros de ritmo ondulante. Palabra asociada a un lugar, a un paisaje, a una manera de ver las cosas en su herrumbre disociativa y natural es, ciertamente, el sitio perfecto para haber erigido la institucionalidad cultural de nuestro país (sea lo que signifique eso). Por lo tanto el viejo ideal romántico de asociar la productividad artística con un espacio determinado sigue vigente a la hora de ver por vez primera lo que en Valparaíso o en sus alrededores se escribe en materia poética. Es algo similar a lo acontecido cuando se deben precisar las pertenencias de cual o tal autor respecto al país que habitan. De ahí a la pretendida representatividad hay sólo un paso y a esas clasificaciones de sospechosa factura, tal vez dos: poesía chilena, poesía peruana, poesía santiaguina, poesía de provincia...poesía porteña (como si se olvidara que el único habitar posible para un poeta es el lenguaje). Por otro lado, si unimos eso al viejo mito, también de raigambre romántica, acerca de la identidad entre la producción artística (la poética en este caso) y el sujeto que habita un lugar, sin duda obtendremos pingues dividendos a la hora de desear enmarcar, clasificar o explicar la naturaleza peculiar de cualquier desarrollo poético de la índole que sea. Por supuesto que clasificar, enmarcar y explicar no son el paso previo del comprender y mucho menos del entender. Pero más allá de la evidente sociología de oferta barata que se plantea en ello, lo que resta son meras aproximaciones para tantear o bosquejar un mapa que de ninguna manera es definitivo. Y no olvidemos: el mapa nunca es el territorio.

Tal vez estas premisas sean necesarias a la hora de dibujar ese concepto siempre aleatorio y que, hasta nueva innovación y por mera comodidad, denominamos poesía porteña o también poesía escrita en Valparaíso (y que puede y debe ensancharse a sus alrededores) De esta escena, lo que nos interesa a la hora de escribir estas notas, es apreciar a los poetas que caben dentro de un concepto cronológico de juventud y que con generosidad se encuentran entre los 18 y los 35 años aproximadamente. ¨(1) Tan vasto panorama de confluencias vitales y por ende, disímiles, quizás puedan ser rastreadas desde dos perspectivas cronológicas que, de ninguna manera, son infalibles. Por un lado tenemos a los poetas que nacidos entre mediados de la década del 60 y la segunda mitad de la década de los 70, conformarían lo que se ha denominado generación de los 90. (2) Por otro tenemos poetas que nacen entre fines de los 70 y mediados de los años 80 y que por mera acomodación llamamos novísimos (3) Es así que los poetas de Valparaíso pueden ser comprendidos dentro del contexto mayor de la poesía escrita en Chile en la actualidad como parte de un escena que, indudablemente, debe plantearse como polifónica, más allá de rastrear filiaciones de suyo evidentes y a ojos vista, pero que no se encuentran exploradas y mucho menos sistematizadas. Esas filiaciones requerirían en nuestra opinión un ejercicio de lectura comparada que debiese asentar sus premisas en el diálogo entre las producciones textuales de los autores para, a partir de ahí, establecer o clarificar su encuentro, primero con la poesía escrita en Chile en las últimas décadas y segundo con la poesía hispanoamericana y universal. (Nada nuevo ni innovador hay en esto, pero se nos olvida a veces que la poesía no sólo posee el rostro de la novedad, sino también la del diálogo de altura y en que, dadas las opciones socio-políticas de la actualidad, el adanismo resulta ya no ingenuo, sino de mal gusto)

Dadas estas ideas preliminares es posible apreciar que en Valparaíso, existen actualmente una serie variada y amplia de poetas que articulan su decir en las perspectivas cronológicas que se han planteado. 

Así, se puede observar, en primer lugar, poetas que entre fines de los años 80 y que durante la década de los 90 hacen su aparición en esta escena y que en la actualidad, consolidan sus proyectos individuales de la más distinta forma. Como enumeración somera y apresurada podemos mencionar a Sergio Madrid (1967) con Voz de locura 1987; El universo menos el sol 2000; Elegía para antes de levantarse 2003; Sergio Muñoz (1968) con Lengua muerta 1998; 27 poemas: lengua en blues 2002; Lengua ósea 2003; Enoc Muñoz (1970) con Pájaros-Lágrimas 1996, Llegar y laberinto 1998, El jardín del mirlo 2002; Enrique Morales (1970) con Adiós a Ilion 1999; Marcelo Pellegrini (1971) con Poemas 1996, El árbol donde envejece la muerte 1997, Ocasión de la ceniza 2003, Partitura de la eternidad 2004; Felipe Hernández (1973) con Reflejos del aire 1995; Návatar 2000; Ismael Gavilán (1973) con Llamas de quien duerme en nuestro sueño 1996, Fabulaciones del aire de otros reynos 1999 y 2002; Juan Eduardo Díaz (1976) con Sombras de Valparaíso 2001; Ángeles ebrios 2002; Eduardo Jeria (1977) con Persona natural 1999; Cristian Geisse (1977) con Calabriadas 2003; entre varios más. Sin embargo ya esta lista queda rezagada a la hora de plantear la necesidad de apertura hacia otras latitudes, pero que no caben, hasta cierto punto, dentro del concepto Valparaíso como figura o espacio centrípeto. Esto se deja en evidencia cuando se rastrea la productividad de los autores recién nombrados y en donde algunos no son residentes de una ciudad asumida como símbolo, sino que se desplazan hacia otros lugares ya físicos como mentales (Pellegrini en Estados Unidos, Enoc Muñoz en Alemania, Hernández en Francia, etc) y que, sin duda, permiten ver la categoría aleatoria de ese concepto mal denominado poesía porteña, por lo menos como un referente difuso y quizás hasta equívoco. Tal vez en esos poetas (como en otros de su generación, oriundos de Santiago: pensamos en Alejandra del Río residente en Alemania, en Marcelo Río Seco, residente en Estados Unidos, lugar donde han ido a parar por estudio o destino, David Preiss y Cristián Gómez por ejemplo) el nomadismo significa un modo de buscar y asumir la individualidad poética, acrecentada a su vez a través de varios procesos paralelos de identificación, como pueden ser el ejercicio de la traducción y el de la lectura de rescate de grandes poetas chilenos del siglo XX (4). A su vez la presencia de algunos poetas, originalmente pertenecientes al circuito santiaguino y que por diversas razones se han radicado en la zona o han estado de paso antes de emigrar al extranjero como son los casos de poetas como Carolina Celis (1977) y Mario Ortega (1975) que tienen su opera prima ya publicada (Electra de 1996 en el caso de Celis y La leyenda de las sangre y Animal roto de Ortega de 1995 y 2000, respectivamente) amplían este panorama hasta convertirlo en un calidoscopio de interesante y no resuelta definición. Por otro lado, esa apertura se consolida asimismo en varios poetas que residen en la misma región de Valparaíso, pero que, como opción o destino, han preferido dar cuenta de su proyecto poético en relación a lo que podría denominarse el valle del Aconcagua. Tenemos entonces, el contrapunto ideal a una poética porteña (fantasmagórica o no pensada con la soltura teórica suficiente) y que escarba o explora las variantes láricas otorgadas por Jorge Teillier. Entre este otro grupo de poetas es posible dar cuenta, entre varios, de Cristián Cruz (1973) con Pequeño país 2000, Fervor del regreso 2002, La fábula y el tedio 2003; Carlos Hernández (1973) con La hermosa ruralidad de un sueño, 2001; Marco López (1968) con Diálogo nocturno, 2003; Camilo Muró (1974) con Álamo, 2002; Patricio Serey (1974) con Con la razón que me da el ser vivo, 2002 (5)
 
Notas:
 

1

El lector interesado en adentrarse detalladamente en el tema y que desee tener una visión panorámica en torno a la poesía escrita en Valparaíso, al menos desde los años 60 en adelante, puede remitirse, por el momento, a los siguientes textos, hoy por hoy, infaltables (pero no menos discutibles): Álbum de flora y fauna de Marcelo Novoa, ed Gobierno Regional de Valparaíso, Valparaíso, 2002; Zona Cero de Álvaro Bisama, ed Gobierno Regional de Valparaíso, Valparaíso, 2003 y la Introducción a la antología de poetas porteños efectuada por Carlos Henrickson publicada en revista Aérea n° 7, año VII, Stgo-Buenos Aires-Valparaíso, 2004.

 

2

Pareciera ser que la fiebre generacional es, por el momento, la manera más adecuada para aproximarse tentativamente a la lectura organizada de un corpus siempre cambiante. Sólo como referencia necesaria que espera su clarificación lúcida, es posible mencionar respecto a la vigencia del concepto de generación de los 90 los siguientes textos: el ensayo Los náufragos de Javier Bello, el artículo de Andrés Morales La poesía de los 90 en De palabra y obra ed RIL, Stgo de Chile, 2003, la Introducción a la Antología de poesía chilena joven de Francisco Véjar, ed Universitaria, Stgo de Chile, 1999; los diversos artículos de Julio Ortega que aparecen en Caja de herramientas, ed LOM, Stgo de Chile, 1998. Entre las revistas creemos que sobresale, por la diversidad de sus artículos que tratan el tema, la revista Vértebra números 7-8 , 2002.

 

3

Por el momento la única referencia que conocemos al respecto es el artículo de Héctor Hernández Montecinos publicado en la versión electrónica de revista Plagio en agosto de 2004.

 

4

Si se tuviese que caracterizar de algún modo a la llamada generación de los 90, tal vez una forma sería el rastrear en su producción poética, la ingerencia de dos fenómenos que adquieren al interior de esta generación, ciudadanía propia: la traducción de poesía de diversas lenguas (inglés, alemán, italiano) como la lectura de rescate de poetas de antes de los 50, entre ellos Rosamel del Valle, Eduardo Anguita, Teófilo Cid, etc.

 

5

Referencias para dar cuenta de estos poetas y de varios más de esta zona de Aconcagua de la región de Valparaíso, son las antologías Clepsidra, San Felipe, 1997 y Poesía Nueva de San Felipe de Aconcagua, ed La piedra de La Locura, San Felipe, 2003.

 

 
Más información sobre poesía joven en Valparaíso: http://www.letras.s5.com/ig170708.html

miércoles, 17 de diciembre de 2014

LA NAVIDAD EN LA LITERATURA UNIVERSAL.


Obras literarias que resaltan el espíritu navideño o que cuentan historias sucedidas en las fechas navideñas:

TEATRO.

Siglo XI Auto de los Reyes Magos Anónimo

1496 Eglogas representadas en la misma noche de Navidad de Juan del Encina

1503 Auto de los Reyes Magos de Gil Vicente

1527 Auto da feira de Gil Vicente

1896 El cuarto rey mago de Henry Van Dyke; Parfumerie de Miklós László

1947 La estrella de Eugenio Florit

1960 La anunciación de Eugenio Florit; Los Reyes Magos de Eugenio Florit

 

LÍRICA.

1510 Otras suyas que hizo en una fiesta de Navidad estando muy triste de Luis Vivero

1573 Villancico a la misma noche de Cristobal de Castillejo

1612 Nace el Alba María, Las pajas del pesebre, A mi niño Combaten,  Hoy al hielo nacen, De una virgen hermosa de Zagalejos de perla,  La niña a quien dijo el ángel El nombre de Jesús, Canción sacra de Lope de Vega

1860  La hormiga cojita de José González Estrada

1888 Los tres reyes magos de Rubén Darío

1918 Nochebuena de César Vallejo

1940 La virgen María está cansada, De cuan apacible era la belleza de la virgen, De como fue gozoso el nacimiento de Dios Nuestro Señor, De como estaba la luz... de Luis Rosales

1956 Contemplación de un Belén de María Elvira Lacaci,  Déjame al niño de Gloria Fuertes

1967 Los Villancicos de mi catedral , Villancico Nana de los tres reyes magos, Villancico de las ofrendas de Federico Muelas

1978  El camello cojito de Gloria Fuertes

1982 Villancico del hallazgo, Villancico del despertar , Villancico del silencio de Carmen Conde

1988 Villancico de la bruja que quiso ver al Niño, Villancico del capitán Pirata, Villancico de la Barbie muñeca, Villancico de la noticia, Villancico del soldadito de plom , Villancico de Carmiña sonámbula, Villancico del Pavo Real, Villancico del Caracol, Baladilla del posadero de Belén de Carlos Murciano

1995 Hablan los pastores de Gloria Fuertes

1996 Receta para fabricar un nacimiento, Romance del Alcalde de Belén, Villancico triste del posadero de Luis López Anglada

Otros: Nana de la natividad de Juana de Ibarbourou, Nana de Navidad de J. V. Picó, La nanita, canción de cuna del niño Jesús de Juan F. Muñoz Pavón

 
 


NARRATIVA.

1612 Pastores de Belén de Lope de Vega

1816  El Cascanueces de Ernest Theodor Amadeus Hoffman

1832  Nochebuena de Nikolai Gogol

1843 Canción de Navidad de Charles Dickens

1844 El abeto de Hans Christian Andersen

1845 La pequeña vendedora de Fosforos de Hans Christian Andersen

1848 Un árbol navideño y la boda de Fiódor Dostoyevski

1855 La nochebuena del poeta de Pedro Antonio de Alarcón

1861 La leyenda de Maese Pérez el organista de Gustavo Adolfo Becquer

1864 La noche de Navidad de José María de Pereda

1866 Nochebuena en el Marais de Alphonse Daudet

1871 Navidad en las montañas de Ignacio Manuel Altamirano

1875 La Nochebuena de Periquín de Isidoro Fernández Flórez

1876 El árbol de Navidad celeste de Fiódor Dostoyevski

1880 Ben-Hur, un cuento de los tiempos de cristo, Parte I de Lewis Wallace

1882 Cuento de Navidad de Guy de Maupassant; Una cena de Nochebuena de Guy de Maupassant

1883 El espejo torcido, El espejo curvo de Antón Chejov

1884 El suplicio de año nuevo de Antón Chejov

1885 El signo de admiración de Antón Chejov

1886 Vanka de Anton Chejov; La noche mala del diablo de Leopoldo Alas Clarín

1887 El premio gordo de Vicente Blasco Ibáñez; La almohadita del niño Jesus de Luis Coloma; La noche buena en el mar de Luis Bonafoux

1888 Cuento de Nochebuena de Rubén Darío

1889 El gigante egoísta de Oscar Wilde; La mula y el buey de Benito Pérez Galdós

1891 El rey Baltasar de Leopoldo Alas Clarín

1895 El regalo de Navidad de Grazia Deledda

1896 Navidad en el Rihn de Luigi Pirandello

1902                   Noche de reyes de José Ortega Munilla

1902 Cuentos de Navidad y Reyes; Cuentos de Navidad y Año Nuevo de Emilia Pardo Bazán

1903 La adoración de los reyes de Ramón María del Valle Inclán

1904 Vida y aventuras de Santa Clauss]] de Lyman Frank Baum

1906 El regalo de los reyes magos, Cumplidos pascuales, Un regalo navideño en el Chaparral de O. Henry

1913 Los tres padrinos de Peter B. Kyne

1915 Nochebuena de Joaquín Dicenta

1928 La mujer de obispo de Robert Nathan

1939 Un amor para recordar de Mildred Cram; Navidades trágicas de Agatha Christey

1940 Navidades en Ganímedes Isaac Asimov

1941 Conoce a Juan Nadie de Richard Connel and Robert Presnell

1943 El ragalo más hermoso de Philip Van Dorent Stern

1947 Milagro en la calle 34 de Valentine Davis; Cuentos de fin de año de Ramón Gómez de la Serna

1950 Las Crónicas de Narnia de C. S. Lewis

1956 Un recuerdo Navideño de Truman Capote; Lo que llevaba el rey Gaspar de Azorín

1957 Tenemos una estrella de Concha Castroviejo

1958 Rastro de Dios de Monserrat del Amo

1962 El deseo de Navidad de Pat Hobby de Francis Scott Fitzgerald

1973 Papa Noel de Raymond Briggs

1976 Cartas a Papa Noel de J. R. R. Tolkien; Cuento de Navidad de Vladimir Nabokov

1977 El mejor regalo de Rita van Bilsen

1980 Carta del abuelo a los reyes magos de Fernando Carratalá; La canción del pastorcillo de Štěpán ZavŘel

1983 Una Navidad de Truman Capote

1984 Un niño ha nacido de Jindra Čapek

1985 El expreso polar de Chris van Allsburg; La oveja negra de Elisabeth Heck

1987 El muñeco de Nieve de José González Torices; El general de chocolate de José González Torices

1990 El cuento de Navidad de Auggie Wren de Paul Auster

1991 El cuarto rey mago de Willi Fährmann

1992 El cartero simpático de Navidad de Janet Ahlberg y Allan Ahlberg

1993 Esta Navidad siniestra de Gabriel García Márquez

1995 Mateo y los reyes magos de Fernando Alonso; El Belén que puso dios de Enrique Monasterio; Noche de Paz de Mary Higgins Clark

1997 Cuento de Navidad de Ray Bradbury

2005 Ituku, un viaje de Navidad de Elena Pasquail

2011 El cuento de Baboushka: Un cuento tradicional de Navidad ; Niños de Belén de Elena Pasquail

2012 Los animales de Navidad de Elena Pasquail

2013 Regalo de Reyes de Jesús Zamora Bonilla

Otros: El primero del año de Colette; Navidades en los Andes de Ciro Alegría; El premio gureso de Eduardo del Palacio
 
 
 
 

LOS TRES REYES MAGOS
Rubén Darío
 
-Yo soy Gaspar. Aquí traigo el incienso.
Vengo a decir: La vida es pura y bella.
Existe Dios. El amor es inmenso.
¡Todo lo sé por la divina Estrella!

-Yo soy Melchor. Mi mirra aroma todo.
Existe Dios. Él es la luz del día.
La blanca flor tiene sus pies en lodo.
¡Y en el placer hay la melancolía!

-Soy Baltasar. Traigo el oro. Aseguro
que existe Dios. Él es el grande y fuerte.
Todo lo sé por el lucero puro
que brilla en la diadema de la Muerte.

-Gaspar, Melchor y Baltasar, callaos.
Triunfa el amor y a su fiesta os convida.
¡Cristo resurge, hace la luz del caos
y tiene la corona de la Vida!
 

HABLAN LOS PASTORES
Gloria Fuertes
 
¡Ya está bien!
¡Ya está bien,
que se nos va a helar!
¡Tanto adorar al chaval
y nadie tiene cojones
de darle sus pantalones,
sus sayas
o su morral!
 
¡Tanta mirra
y tanto incienso,
y él desnudito entre el pienso!
 
Pienso…
Pienso que nadie le quiere:
su tiritera me hiere
en esta noche tan puta.
 
¡Muchachos, traed viruta,
que vamos a hacer una hoguera,
antes de que se nos muera
de frío la salvación!


CANCIÓN DE CUNA AL NIÑO JESÚS
Juan F. Muñoz Pavón
 
¡A la nanita, nana,
nanita, ea!
Mi Jesús tiene sueño,
¡Bendito sea!
Pimpollo de canela,
lirio en capullo; duérmete, mi vida,
mientras te arrullo.
Fuentecilla que corres,
clara y sonora; ruiseñor que en la noche
cantando llora...
Cantad mientras la cuna
se balancea:
¡A la nanita, nana,
nanita, ea!
Manojito de rosas
y de alhelíes,
¿qué es lo que estás soñando
que te sonríes?
Pajaritos y fuentes,
auras y brisas,
¡respetad ese sueño
y esas sonrisas!
Callad mientras la cuna
se balancea.
¡Qué el Niño está soñando!
¡Bendito sea!
¡Ea!
¡A la nanita, nana,
nanita, ea!
¡Ea!
 
NOCHEBUENA
César Vallejo
 
Al callar la orquesta, pasean veladas
sombras femeninas bajo los ramajes,
por cuya hojarasca se filtran heladas
quimeras de luna, pálidos celajes.

Hay labios que lloran arias olvidadas,
grandes lirios fingen los ebúrneos trajes.
Charlas y sonrisas en locas bandadas
perfuman de seda los rudos boscajes.

Espero que ría la luz de tu vuelta;
y en la epifanía de tu forma esbelta,
cantará la fiesta en oro mayor.

Balarán mis versos en tu predio entonces,
canturreando en todos sus místicos bronces
que ha nacido el niño-Jesús de tu amor.