martes, 19 de marzo de 2013

ESCRITO ENTRE REJAS.


 
PARA TRABAJAR EN EL TALLER.

0)    Escrito entre rejas, las cartas carcelarias de San Pablo.

1)    Ubicar en el mapa de España la ciudad natal de Cervantes y otras de su residencia.

2)    Observar la ruta del Quijote en el mapa.

3)    Leer y comentar los textos.

4)    Analizar los poemas cervantinos y las técnicas utilizadas.

5)    Escribir una redondilla (Combinación métrica de cuatro octosílabos en que conciertan los versos primero y cuarto, segundo y tercero: A-B-B-A)

 

 

MOTIVACIÓN.

ESCRITO ENTRE REJAS

 

“8 Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio, / 9 en el cual sufro penalidades, hasta prisiones a modo de malhechor; mas la palabra de Dios no está presa. / 10 Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna. / 11 Palabra fiel es esta:

Si somos muertos con él, también viviremos con él;

12 Si sufrimos, también reinaremos con él;

Si le negáremos, él también nos negará.

13 Si fuéremos infieles, él permanece fiel;

El no puede negarse a sí mismo.”
2 Timoteo 2:8-13
 

El escritor de esta carta es el Apóstol Pablo, quien escribe desde la cárcel, en Roma, a su discípulo Timoteo y utiliza probablemente como inspiración una estrofa de algún himno de esa época.

El apóstol Pablo fue responsable por el esparcimiento del cristianismo a lo largo del Imperio Romano. Él hizo tres viajes misioneros por gran parte del mundo mediterráneo, predicando incansablemente el evangelio que él en un tiempo buscó destruir. Después de regresar a Jerusalén llevando una ofrenda para los necesitados de la iglesia de esa ciudad, fue falsamente acusado por algunos judíos, salvajemente golpeado por una multitud enfurecida y arrestado por los romanos. Aunque las autoridades romanas –Félix, Festo y Herodes Agripa–no  lo encontraron culpable de algún crimen, la presión de los líderes judíos mantuvo a Pablo bajo la custodia romana. Después de dos años, el apóstol usó el derecho como ciudadano romano de apelar su caso a César. Después de un turbulento viaje, incluida tormenta y naufragio, llegó a Roma. Eventualmente soltado por un breve período de ministerio, fue arrestado una vez más y murió como un mártir en Roma alrededor del 65 a 67 d.C.

Durante el primer encarcelamiento de Pablo en Roma, entre el inicio del año 60 d.C y el final de 61 d.C., cerca del cuartel de la Guardia Pretoriana en un cuarto arrendado por su propia cuenta, él escribió las siguientes epístolas: Efesios, Filipenses, Colosenses y Filemón.

Pablo anticipa su liberación en Filemón 22: Prepárame también alojamiento; porque espero que por vuestras oraciones os seré concedido. Después de su liberación hizo viajes misioneros, escribió la Primera Epístola a Timoteo y la Epístola a Tito. Fue detenido de nuevo y, llevado a Roma, escribió la Segunda Epístola a Timoteo. Allí fue decapitado por las autoridades romanas.

Estas cartas o epístolas escritas por San Pablo desde la cárcel, son llamadas “epístolas carcelarias”.

En el mundo secular también ha habido innumerables textos literarios nacidos entre rejas, como los de Fedor Dostoievski, Miguel Hernández, Bertrand Russell, Óscar Wilde, Álvaro Mutis, Adolf Hitler, Malcom X y muchos más. Pero hoy veremos al más importante en la lengua castellana, don Miguel de Cervantes Saavedra.

1 comentario:

  1. Como decíamos en el taller. estando entre rejas
    toda la sensibilidad del individuo se encuentra a flor de piel, por lo tanto cada uno de estos textos poseen toda la riqueza emosional, sicológica y espiritual.

    gracias Iván. Muy bueno.

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